logo

Iniciar SesiónRegistrarse
Antes que me olvides

Antes que me olvides

Comenzar historia
miavargasbooks

Por @miavargasbooks

📚 Todo público
🌎 Español
© Todos los derechos reservados
Drama
Romántico
Fantasia
Juvenil

¿Qué harías si olvidaras al amor de tu vida... pero él jamás dejara de recordarte? Después de un trágico accidente, Mey despierta sin recordar una sola parte de su pasado. Entre todos los recuerdos que perdió, hay uno que jamás debió desaparecer: Kim Tak, el hombre que prometió protegerla incluso si el mundo entero se volvía en su contra. Pero Kim Tak guarda un secreto imposible. Él es un ángel enviado para cuidar de Mey desde las sombras, y está dispuesto a desafiar las leyes del cielo con tal de recuperar el lugar que una vez ocupó en su corazón. Cuando todo parece comenzar de nuevo, un desconocido llamado Seo Jihan entra en la vida de Mey. Amable, carismático y tan cautivador que resulta imposible no confiar en él. Sin embargo, detrás de su sonrisa se oculta un demonio cuya misión es cambiar el destino, borrar para siempre el amor entre Mey y Kim Tak... y convertir el corazón de la joven en el suyo. Mientras el cielo y el infierno libran una batalla silenciosa por su alma, Mey deberá descubrir que algunos recuerdos pueden desaparecer, pero el amor verdadero nunca deja de existir. Porque hay promesas que ni el tiempo, ni el olvido, ni la oscuridad son capaces de romper. Y cuando llegue el momento de elegir... solo uno de ellos podrá quedarse con su corazón.


Lecturas

2

Capítulos

4

Me gusta

4

Hay veces, en qué las personas no desean cumplir con sus deberes. Por ejemplo, una madre con problemas de adicción. Esa madre tiene tres hijas. Hermosas, llenas de vida y luz, pero también llenas de miedo y soledad.

La lluvia golpeaba el techo con fuerza cuando, a las tres de la madrugada, los asistentes sociales llamaron a la puerta. Habían llegado para sacar a las tres niñas del único hogar que conocían.. La madre, no reaccionó, sabía que era lo mejor, además de que no se sentía capaz de cuidarlas. Sus hijas lloraban y suplicaban que no las llevaran. Mientras el mundo de las niñas se hacía pedazos, su madre permanecía atrapada en el suyo.

Fue devastador tener que separar a la hermanas cada ves que llegaba una familia interesada en adoptar a alguna de ellas, ya que la mayoría solo busca una boca más que alimentar. No paso ni un año cuando se llevaron a la mayor, y las más pequeñas quedaron solas.

Siempre lloraba y preguntaban por su madre, pero los tutores no tenían buenas respuestas. Y lo único que sabían las niñas, era que solamente se tenían la una a la otra, y eso les asustaba, finalmente luego de casi seis años, llegó una nueva familia, y adoptaron a la menor, dejando a la niña del medio completamente sola, solamente con diez años.

La soledad la invadió a una temprana edad. En la escuela, los demás niños se burlaban de ella por ser huérfana sin esperanzas de ser amada por una familia, y eso la destrozaba.

Todo cambió el día en que una mujer cruzó las puertas del orfanato con el corazón lleno de amor. Al conocer a la pequeña, sonrió con una ternura que nadie le había regalado antes. Quiso darle un nuevo comienzo, incluso un nuevo nombre. Uno que no estuviera ligado al abandono ni al dolor. Desde ese día, la llamó Mey.

Esa relación comenzó a crecer de manera hermosa. Siempre sonreían, jugaban juntas, comían sus platos favoritos, se cuidaban entre las dos, se divertían estudiando, simplemente, vivían bien. Mey estaba feliz, amaba a su mamá, y ella la amaba también.

Su mamá, Daiana, no se demoró en presentar a la nueva integrante de la familia con los demás miembros. Todos se alegraron por ella e incluso le llevaron regalos de bienvenida. Después de todo era una niña muy hermosa y muy buena .

Para que entiendan lo bonita que era, imaginen a una niña con pelo marrón largo hasta la espalda, piel blanca casi de porcelana, ojos rasgados en forma de almendras y de color gris, y unos hermosos labios rosados.

Ella era muy feliz por fuera , aunque por dentro aún tendría dudas, aún le dolía su pasado. No entendía porque su mamá no la quiso, no entendía porque no estaba con sus hermanas. Y apresar de que el orfanato no fue una experiencia divertida, había conocido a un amigo.El único que tenía, siempre jugaba con el desde que las tres hermanas arribaron el orfanato, pero cuando ella se fue, no pudo despedirse, y solo quedó. Mey jamás dejaba de pensar en el. Siempre se preguntaba si había encontrado una buena familia, o si seguiría allí hasta que creciera.

Esa relación, creció hasta convertirse en algo hermoso. Siempre sonreían, jugaban juntas, paseaban, creaban. Mey estaba feliz, amaba a su mamá, le daba de comer, la cuidaba, se preocupaba por su salud, y por su educación. Tenía una vida

sta la mitad de la espalda, piel blanca casi como de porcelana, ojos rasgados en forma de almendra y grises, y unos hermoso labios rosados.a la mitad de la espalda, piel blanca casi como de porcelana, ojos rasgados en forma de almendra y grises, y unos hermoso labios rosados.

Apesar de comenzar si vida de una manera dolorosa, Mey creció hasta convertirse en una mujer de 20 años, una muy hermosa, sabía, madura y bondadosa, llena de sueños y esperanzas, todo lo que antes no pudo ser...

Comenzar historia